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12/17/2004
está sudada, tirada en el bar
La próxima vez que alguien me pregunte dónde está el oficio de escribir, les remitiré a la lección magistral más reciente.
Me da vergüenza teclear como lo hago ahora, la verdad.
Kun quería contar esto el 12/17/2004 11:56:12 pm
Consejos de supervivencia en fiestas varias
Huye de las pelirrojas dulces, siempre cae alguien con ellas.
Da más campo de visión mear desde la pared que contra ella.
Kevlar. Mucho kevlar. Hasta en condones y sacos de dormir. El kevlar te quiere.
Nadie se lleva a nadie a echar un kiki a un sitio donde no se les vea ni se les oiga: recuerden la Nostromo.
Al deportista le va a doler mogollón, y además salpicará, así que manten la distancia.
Si Billy Bob no ha vuelto, no se le va a buscar si los buscadores no son a) todos b) más de 30 c) al menos dos de ellos cuentan con entrenamiento Spetz Natz -los Delta son unos nenas: o soviet comando o nada-.
Billy Charles no se queda a esperarle por si vuelve.
Además, estará muerto de todas formas.
Si alguien se pone a llorar de forma histérica, y no hay un Starbucks cerca, arrójese al lago. Ahorra tiempo, dolor, sufrimiento mental (y puede considerarse tributo).
Si hay un Starbucks cerca, siéntese al ente llorón en la ventana más pública.
Bañarse en un lago por la noche no es bonito: es una gilipollez.
No hagas demasiados chistes.
No mires de reojo a la buenorra.
No des sustos.
Si alguien del grupo te asusta, lo que le hagas es defensa propia (y puede contar como tributo).
Quema las camisetas frikis.
No. Citarás. Ninguna. Película. Ni Reservoir Dogs.
En el más individualista de los casos, sé el peor.
Comprueba a los empollones en los turnos de meada conjunta. Si alguno tiene un cuerpazo o parece mono sin las nerdgoogles, asegúrate de que no vuelva (etcétera tributo).
Un Spet Natz sabe hacer sushi con una pala de zapador y un ser humano.
Ten siempre un amigo Spet Natz.
Si tu mejor amigo aparece manchado de sangre y sujetando algún tipo de resto humano relativamente reciente, no le juzgues, ni le sonrías nervioso. Ofrécele un cigarro.
Es más.
Ofrécele ayuda.
La gente con máscaras de hockey no son dirty chic. Quieren comerse partes de tu cuerpo que no sabes como se llaman.
Ellos tampoco.
Kun quería contar esto el 12/17/2004 6:28:02 pm
Puede que haya fantasmas, claro.
"Puede que los haya a todas horas y nadie que cague o se lave los dientes esté nunca a salvo de sus miradas, de las risas sordas. Pero, a estas horas, parece más que haya fantasmas." -Yo, en Los perros no fuman. Gran cómic.
(y gracias a Google Desktop Search, sólo he tardado dos segundos en encontrar la cita en mis documentos. Soy taaaaan feliz)
Ayer, finalmente, Locusta y yo quedamos para la Operación Pichón que resultó ser la Operación Quesamen. Engullimos queso como si no fuera maná. Y sí fuera queso. Mucho queso. Montones y montones de queso, relleno de cosas. El queso. El mejor detalle fue pedir cada uno su especialidad predilecta antes de saber qué coño era lo que habíamos pedido. Estaba riquésimo.
Luego nos fuimos a bailar al Vips, o a bailar ella y yo intentar seguirla, porque mis articulaciones aún no saben que ya estoy vivo otra vez. Lo sospechan. Fuimos al cucomononavideño Starbucks del susodicho Vips -el de Bilbao-, y pedimos deseos para 2005 en el tablón de post-it donde la gente desea cosas que hacen que no queramos compartir el mundo con ellos. Si van, y sigue, mi post-it es el que hace referencia a las Dirtis. El de Locusta es todavía más especialito.
Cogimos una especie de papelitos rollo predicciones galleta de la fortuna que había en una urna de cristal -se enrolla el/la manager, ¿eh? Jodeeeeeer-. A Loc le salió algo raro que no recuerdo -ah, sí, joder: va a entrar en la casa de Gran Hermano, aunque yo creo que ese será el señor B-. A mí, que me iban a tocar 5.000 euros en ropa a lo largo del año.
Luego nos dedicamos a joder la lectura a todos los chungos que se van a leer al Starbucks -estos no conocen El Alcaraván-, y a ingerir masivamente azúcar, vainillas, canelas, arándanos, y cafeínas. Y a cantar y bailar, claro. Y a hacer el chorras. Alguien lloraba. ¿Por qué siempre hay alguien llorando en un Starbucks? ¿Atrezzo? ¿Epifanía? En el del Vips, siempre es en la misma mesa -conocida como la mesa "ais"-.
Luego, ya con PGH, conocí un tipo interesante -ya es la rutina con PGH: conocer tipos interesantes que van con él-. Muy interesante. Me reactivo la vena filosofal-comunicativa-teórica-artística. Pero ni de coña vuelvo yo a intentar a Heidegger. Antes muerta que sencilla.
Al final, a la cama. No dormí, no podía hacerlo. Pensaba. A oscuras.
Y entonces mi fantasma me hizo una visita.
Kun quería contar esto el 12/17/2004 10:13:55 am
12/16/2004
Estoy contando tipos de sonrisa saltando vallas de alambre de espino. Probé con ovejas. Se engancharon todas. Probé con lágrimas. Sólo oxidaban las púas. Daban gangrenas a los niños del pueblo. Probé con nombres, hasta que ya no había sino diminutivos, pronombres y ecos amargos. Mala música. Mala para dormir. Mala. Tengo sueño después de comer, después de follar, después de escribir, después de matar. Gente. Siempre gente. Contar gente colgada en las vallas. ¡Después de soñar tengo sueño! Los párpados son plantas carnívoras, las pestañas son filamentos de drosophila. Los ojos son moscas. Cuando duermo, oigo las moscas zumbar dentro de mi cabeza. Despertaré y saldrán volando. Despertaré y seré ciego, sólo proteinas y restos quitinosos a medio digerir. En las cuencas. Tengo ojos que caducan cada día. Tengo larvas de mosca en los nervios ópticos. Tengo pupas internas. Tengo un enjambre por cerebro, son cables y carne los cerebros. Tengo sueño. Y estoy contando tus sonrisas en el alambre de espino. No hacen ruido. No gangrenan. No te conozco lo suficiente para que seas un diminutivo, un pronombre, un borrón de bayeta. Tiza. Comí tiza, limpié borradores, tuve una infancia. Tenía sueño. Dormía despierto, soñaba dormido. Ruido y sueño. Los cerebros son. Soñar es. Dormir es. Todo es. Eléctrico. Eléctrica. Tu sonrisa huele a óxido eléctrico y a pintura eléctrica y a electricidad eléctrica cuando tengo sueño. Cuando acabe de contarla, empezaré con tus huesos sin enchufe. Tienes huesos que caducan cada día. Tengo sueño. Entre el azar y el despertar. No me beses nunca. Déjame dormir. La vigilia carece de sentido.
Kun quería contar esto el 12/16/2004 5:07:56 pm
vaya
Mañana empieza el finde. No tengo ni idea de cómo he llegado hasta el jueves entre delirios, bajones, depresiones químicas y demás lindezas. Ni puta idea. Yo vine a Madrid y -creo- que era lunes. Desde entonces me hundí y me convertí en abono y en prácticas forenses y cosas así. Y hoy fui a comprar el periódico a las 8 y casi me da un pasmo. Era jueves.
Y las prisas con los retrasos acumulados me han impedido pensarlo mucho. Pero mañana empieza el finde (qué coño, empieza hoy, pero mejor no tentar la suerte).
La verdad es que lo que me preocupa no es eso, sino la leve intuición de que me apetece siniestreo. Pero... Pero... Pero... Como es last weekend before Christmas no habrá siniestreo.
En fin, que me quedaré sin mi penar de rica miel.
O no.
Por si acaso, voy a desenchufar a los Nephilim y le voy a meter tralla a Cibo Matto.
Delirante, he perdido tres días de la semana. ¿Me los devolverán? ¿Funciona como las fianzas? ¿Seré un Challenger de lo Unknown, viviré "tiempo de más"?
Elige siempre la opción C.
Kun quería contar esto el 12/16/2004 2:13:39 pm
La verdad es que no me hace falta ser zafio después de ver el comportamiento de Zaplana ayer, pero qué carajo, si uno ve un anuncio de lidocaína para aplicarse en la zona vaginal externa, después de Redes, y entre anuncios de hipotecas y loterías, entonces no hay límites.
Bueno, he vuelto, me sostengo a duras penas sobre mis piernas, como un sosias de Charles Xavier en cualquiera de sus recuperaciones sorpresa -¿le controlan la pensión de minusvalía?-. Me han ayudado la última obra de Sid Meier -colosal, qué faceta tiene este hombre para engancharme a todo trozo de software que lleve su nombre-, el medio kilo de ternera que me comí ayer en un ataque proteínico, el último boletín de Popbitch -otro de esos geniales descubrimientos de Locusta, pero es lo que significa su nombre en swahili: "descubrimientos geniales", vaya losa-, y los constantes cuidados de mis compis, sabedores de que todo hombre sólo precisa dos cosas: cerveza y petas.
No voy a volver a salir por lo menos hasta mañana. Y sé que NUNCA va a ser tan animal como estos días raros salmantinos, donde el título de mi página ha cobrado todo su significado unas 15 horas diarias. Si yo fuera de los que le echan la culpa de todo a otros -que no lo soy, desempolven el viejo argumento teológico de que el mal también emana de Dios y, por tanto, es necesario y bueno-, diría que "la culpa de todo la tienen los eventos que DJ Lu puso en marcha unas semanas atrás, con las Dirty Princess como colaboradoras maquiavélicas".
También se la podría echar al bajito treintañero del Esperpento, a Manulocal y su cohorte de muchachas o, directamente, a Hoffman.
Pero no, soy culpable directo del mayor atentado que he cometido contra mi vida desde que tenía 15 años. Y he disfrutado cada puto segundo.
Ideas: el rastas y el pelado sugieren comprarme una pizarra Vileda, colgarla en el salón, e ir anotando cuidadosamente los nombres de mis amores eternos y efímeros, para que cada día de la semana sepan a que atenerse. También lo sugirieron un día que el ingeniero y yo nos enfrascamos con la relatividad y la cuántica a todo tren, pero para ir dibujando mis teorías. Elige siempre la opción C: habrá pizarra, y será tocante a la cuántica de los bonobos -SALVEN A LOS BONOBOS-.
Y sí, eso significa que me volví a enamorar en Salamanca desde el post de la consumidora de fármacos y allegados. Y sí, no pasó nada. Y sí, el sábado, conociéndome, su nombre estará en la pila: vajillas interminables los nombres de mujer.
Oh, joder, cada vez que toso (y lo hago mucho), me imagino como revientan los capilares de mi cráneo. Es una sensación desagradable, pero tiene el componente de novedad suficiente como para que no me aplique analgésicos. Ni en el potorro ni en ninguna otra parte.
Volveré cuando haya puesto mi trabajo al día.
Kun quería contar esto el 12/16/2004 9:09:33 am
12/15/2004
Me muero mucho. Muchísimo. No volveré a salir tanto, lo juro. Y ahora, que alguien me pegue un tiro en la cabeza, a ver si se acelera la resurreción.
Mientras tanto, parón. Mañana, seguramente, vuelva.
Kun quería contar esto el 12/15/2004 10:37:43 am
12/7/2004
Hay nombres que se escriben sin hache
"Kun, ahí cubre" -ésta es la más concisa e inteligente.
"Kun, es la última persona con la que necesitas tener algo" -la más apropiada, no le subestimen.
"Kun, no lo hagas: NO" -el toque femenino, claro.
A lo mejor fue peor idea pedir consejo. Soy la típica persona que, cuando se pasea por las orillas del Serengeti (que es como Sanabria, pero en exótico), no se mete porque sabe que los cocodrilos muerden y arrancan piernas, y porque qué leches pinta un tigre en África. Pero, claro, también soy la típica persona que si ve un cartel que dice "ACHTUNG!!!: MUERTE, PUPA, NO LO HAGAS, AQUí HAY COCODRILOS MORDEDORES", acompañado de señales muy expresivas, sirenas, alambres de espino y trozos de carne de bañistas menos afortunados o directamente analfabetos, pues se quita la ropa y se echa unos largos silbando unos tangos.
O, lo que es lo mismo, no debería relacionarme con una persona que -entre ataques, furias, asturianismos, colapsos, bellas artes, desinhibiciones, ojos verdes, mirada ausente, los susodichos tangos, tristezas, bipolaridades, arrebatos, cansancios, gritos y demás- consume más sustancias químicas -con y sin receta- que pares de calzoncillos tengo -con y sin lavadora-.
No debería hacerlo para nada.
Ni de coña.
Nyet.
No.
Nein.
Repetir 30 veces.
Así que, al llegar a casa, cogeré el post-it (si lo encuentro) donde quedó su número anotado antes de que me lo lavara del brazo, y meditaré seriamente, por tercer día consecutivo, si debo o no debo llamarla. Comiéndome un bocadillo de queso, probablemente.
Inciso: ya es público que mis atracciones por las mujeres se basan en un órgano interno llamado dementómetro, que es un detector geiger y un imán al tiempo, y que en últimas fechas sólo emitía débiles "pi-pi-pi" en ocasiones muy contadas, que duran lo que duran una cama, una ducha y un desayuno -o un parking y un amanecer-. El puñetero dementómetro lleva 96 horas exhalando la sinfonía inagotable en PIIIIIIIIIIIIII mayúscula, y el momento más sexual en común fue cogernos la manita en el último taxi.
Parafraseando a Bill Murray en su mejor película: "sí, es una jodía loca, ¿y qué?".
En otro orden de cosas, para cuando vuelva a Madrid, habré salido unos 9 días seguidos. No puede ser nada bueno.
PD: Y menos mal que tengo la apuesta con DJ Lu de que puedo ser zafio -o lo que puede ser zafio en mí- durante treinta días de entradas, siendo este el cuarto de ellos, más o menos.
PD(2): Por cierto, Perraña, llevo toda la semana de farra con un viejo conocido tuyo.
PD(3): Opción C: dedicarme a la zoofilia con animales humanos hasta que me enamore de la siguiente persona, con la que tampoco me acostaré porque es el amor de mi vida y la quiero y la respeto -vamos, que me dará corte y no me atreveré- y me tendrá preocupado y lloriqueante otro sinfin de horas, hasta que... Mi vida sentimental es como el juego de la oca en un tablero dibujado por prerrafaelitas pero, ahora, mismo, se escribe sin hache.
Kun quería contar esto el 12/7/2004 7:29:45 pm
MUY IMPORTANTE: ESTOY SIN MÓVIL
Porque me lo dejé en Madrid. Y es el primer día que tengo acceso a Internet desde entonces. Tampoco tengo agenda, números de nadie, ni cosas por el estilo. Algunos ya lo saben, otros no. Esta situación se va a prolongar hasta el lunes. Creo que la mayor parte de mis conocidos saben del número fijo salmantino habitual. Tampoco estoy mucho, pero bastará. De viernes a domingo estaré aún más ilocalizable -lo que es lo mismo: ni Madrid ni Salamanca-. Fin del mensaje A.
Novedades, unas cuantas.
A disfrutar.
Kun quería contar esto el 12/7/2004 5:56:37 pm
12/3/2004
La primera vez que alguien con mi mismo nombre visitó Japón se dedicó a crear cristianitos entre los samurai.
Murió en China.
Más de una vez me han dicho que me llamo como me llamo porque, al parecer, tuve un abuelo que, en un arranque maravillosamente demente, se piró de su casa en Salamanca y apareció x días más tarde en una ermita de Navarra abrazado a la imagen del susodicho turista. Esa es una versión.
La otra es que cuando mi padre propuso que yo me llamara como él y como mi galopante abuelo, ya fallecido por aquellas, discutieron, y mi madre ganó la discusión con la frase "porque en la tuya pone réplica, y en la mía pone desert eagle punto cinco cero".
Al parecer, cuando mi padre volvió de inscribir mi nombre, el completo, el compuesto que ya sólo figura en dos documentos y no ha sido usado nunca por nadie -a no ser por putear-, mi madre tuvo la tentación de arrojar el objeto que más a mano le quedaba. Y esa sería una gran explicación para la configuración de mi cráneo.
Hmmmmm. Si algún día voy a Japón y alguien me pregunta que que hago allí le diré que intentar crear cristianitos. En el sentido más documental BBC de la palabra.
Ayer por la noche, sólo me enamoré una vez. La timidez -¿la falta de alcohol?- me hizo negarla tres veces. Ella se marchó con un estampado de cortina de ducha que caminaba como un hombre. Y así es fácil desenamorarse.
Me voy a Salamanca. Salven primero a los hombres. Las mujeres y los niños corren de mi cuenta.
PD: Día 3, ya llevo un 10%....
PD(2): Muy simbólico, porque no me lee desde el extranjero. Feliz cumpleaños, Antimedusa.
Kun quería contar esto el 12/3/2004 10:57:55 am
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Ven ustedes un blog herido de muerte.
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